Fuera de este órgano, es bien sabido que la cafeína del café aumenta el ritmo cardiaco y la presión arterial, y si lo bebes demasiado cerca de la hora de acostarte, puede alterar el sueño, pero estos cambios son temporales, dijo Cryer.
¿El aumento de la acidez estomacal puede provocar algún problema?
Es poco probable que beber café en ayunas cause un daño al estómago, pero en teoría podría provocar acidez, aseveró Barrett.
Sabemos que el café desencadena la producción de ácido estomacal, pero si tienes comida en el estómago o si tomas el café con leche o crema, eso fungirá como un amortiguador que ayuda a neutralizar ese ácido. Así que tomar café, en especial si es negro, sin alimentos, puede reducir el pH del estómago más de lo que lo haría si lo tomaras con leche o con comida, comentó Barrett.
Aunque un pH ligeramente más bajo no supone ningún problema para el revestimiento del estómago, sí podría plantear un problema para el recubrimiento del esófago, ya que es mucho más vulnerable a los daños causados por el ácido. Además, algunos estudios han demostrado que el café puede relajar y abrir el esfínter que conecta el esófago con el estómago, lo que en teoría podría permitir que el ácido del estómago salpique el esófago con más facilidad y cause síntomas desagradables de acidez.
Pero incluso en este caso, los datos son contradictorios. Una revisión de 2014 de 15 estudios realizados en Europa, Asia y Estados Unidos no encontró ninguna relación entre el consumo de café y los síntomas de acidez estomacal, mientras que, por el contrario, un estudio de 2020 que utilizó datos de más de 48.000 enfermeras encontró un mayor riesgo de síntomas de acidez estomacal entre los bebedores de café.
Para entender cómo puede afectar el café al esófago, los científicos estudian también una enfermedad llamada esófago de Barrett, que se produce cuando el esófago está dañado por la exposición crónica al ácido estomacal, como ocurre en las personas con problemas de reflujo ácido de larga duración. En este caso, las células que recubren el esófago se transforman en células más duras, similares a las del estómago, para protegerse del ácido. Estos cambios pueden aumentar el riesgo de cáncer de esófago, sobre todo si se tienen antecedentes familiares de esta enfermedad o si se fuma. Pero, para nuestra tranquilidad, un estudio de 2016 sobre veteranos en Estados Unidos no halló una relación similar con el consumo de café. Los autores concluyeron que para el esófago de Barrett, evitar el café probablemente no sería útil.
Entonces, ¿qué debo hacer?
En la práctica, como gastroenteróloga, por lo general les aconsejo a mis pacientes que tomen en cuenta sus síntomas. Si notan un ardor constante en el pecho o un sabor agrio en la boca después de tomar café, tal vez sea bueno reducir la cantidad que beben o considerar la posibilidad de tomar un antiácido. Añadir un chorrito de leche o crema o un bocado de comida con la taza de la mañana también puede ayudar, pero si no notas ningún síntoma, quizá seas alguien que no experimenta un reflujo importante después del café y puedas seguir tomándolo tranquilamente.
